El intercambio de información en Internet se lleva a cabo siguiendo un modelo "cliente-servidor". Un cliente manda una petición (qué ficheros necesita) y el servidor le devuelve una respuesta (los archivos pedidos). Para una cooperación eficaz (un entendimiento completo) entre cliente y servidor, el cliente también envía información adicional sobre sí mismo: un nombre y una versión de sistema operativo, configuración de navegador (incluyendo nombre y versión), etc. El servidor puede necesitar esta información para saber qué página web ha de enviarse (abrirse) al cliente. Hay diferentes variaciones de páginas web para diferentes configuraciones de los navegadores. Sin embargo, puesto que la mayoría de las veces el contenido mostrado no depende del navegador usado, tiene sentido esconder esta información del navegador web.